sábado, 29 de noviembre de 2014

Azagra - Un recuerdo de alguien al que conoci en la Bodega Nicolas

Hace unos días murió D. Javier Azagra, obispo de Cartagena,  me acuerdo de él como si fuera ayer. No solo por las veces que salia por la tele sino de una anecdota de cuando yo era un crio.

Yo tenia 10 años y estaba “ayudando” a mi padre en el taller de radiadores que regentaba en la plaza de los Carros y fui a almorzar a la Bodega Nicolás cuando todavía la llevaba Juan y era un bar de toda la vida y no un local de tapas pro como es ahora.

Bueno, mejor no me ando por las ramas,  estaba comiendo un bocadillo de tortilla de patatas con Paco, el del taller de bicicletas  de El Nene cuando entraba D. Antonio, el cura que trabajaba en la ferretería Ayala y a su par entraba un señor vestido de cura, cura .

Yo salude a Antonio, el fue el que me regalo mi primer comic, el Evangelio en comic para niños y me presento a D. Javier.

Estuvieron hablando de cosas de mayores, política y fútbol, nada de lo que interesara a mi porque a mi me gustaba mas jugar y  darle de comer a Dinki, el perro de Paco.

Cuando me quede sin bocadillo,  aquel  hombre me dio un trozo de pan para que se lo diera al Dinki pese a que Paco le llamo la atención a su perro. Le di las gracias y sin querer queriendo le dije

-         Que Dios te lo pague.

Y los que estaban en aquel corrillo y algunos más que estaban cerca se partieron el culo de risa, yo me acuerdo de que me reía porque veía a D. Antonio y a mi padre riéndose como cuando te ríes porque ves a otro riéndote y sin saber por que.
 Termínanos de almorzar  y me dio la mano y que siguiera siendo tan bueno como era.

Después Paco, me dijo que le había dado la mano al obispo de Cartagena y que ya no hacia falta que hiciera la confirmación  mientras mi padre que estaba al lado se reía.

Mi padre decía de el, que era el único hombre en toda la Región  al que querían por igual los múrcianos y los cartageneros y que hasta los comunistas iban a misa cuando la daba el.


Hoy después de ver a un amigo, y ponerme a ver las notificaciones RSS he visto que murió hace poco. Despues de googlear un poco para hacer una memoria acerca de el, he visto  que había gente que lo criticaba por ser un cura obrero, de los que critican espero vayan al cielo para ver como D. Javier sigue repartiendo su bondad  tanto a hombres como a perros. Por eso he decidido en vez de escribir algo serio, escribir algo alegre, el buen recuerdo que dejo en mi.
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