martes, 26 de febrero de 2013

La orden

Bajaba hacia los pozos, cuando escuche un ruido que provenía de la ladera de piedras que estaba a mi izquierda, solo alcance la larga cola negra de un lagarto que corría a esconderse de la presencia de este viejo, hace ya años que he perdido la memoria, solo me acuerdo de lo que hice el día anterior, pero de mi vida pasada, no se ni de donde vengo. Me giro y miro hacia enfrente un  joven de cara jovial y mirada astuta, me mira y me dice:

-" mi padre quiere verte"
Me dirijo inconscientemente hacia la casa solariega, donde paso los días, haciendo de guarda de esta isla entre las nubes.

Me aproximo a la tinaja de agua y me miro, la piel curtida por el sol y los años, como seria antes, me pregunto.

Encuentro al padre, con su sombrero de viajero y su cayado como siempre, pero esta vez  le acompaña un cojo peludo


REESCRIBIENDO ENTRADA

Todo empezo una mañana de finales de invierno, no olvido las estaciones, solo he olvidado mi vida pasada.

Bajaba hacia la casa el amo, cuando note un ruido a mi izquierda.... un lagarto del que solo alcance a ver la cola se escondia detras de unos lentiscos.  Segui adelante y se me unio  a la altura del cipres, el hijo del señor, sonriente, delgado y jugueton como siempre, intentando sacarme algo.

_ Mi padre quiere verte. Me paece que tiene una mision para ti y un viejo amigo tuyo.

- ¿ le conozco?

- estas oxidado, isleño, ¿ acaso te acuerdas de algo de tu vida? , ¿  no recuerdas cual fue tu castigo? que vas a recordar, ese fue tu castigo, de tu gloria no recordaras nada mientras viva en la mente de quienes oyeron tu hazañas asi lo dicto mi padre.

- Tambien podrias ser tu, eres el mas antiguo de mis conocidos.

- Sigueme,. - me dice mientras echa a andar por la senda de grava gris,  hacia la casa, se le nota enfadado, la encomienda de mi señor no tiene que ser demasiado buena, para que a este rufian le haya cambiado la cara.





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